>>49118Yo no compro esa teoría de la “infiltrada”.
>Nazareno Etchepare, que es hijo de un ex-agente de la SIDE, avispó a Lemoine.>Lilia es una infiltrada que quiere destruir a Javier y el movimiento desde adentro.La pintan como si fuera una gran jugadora, pero en los hechos siempre estuvo donde tenía que estar: votando, respaldando y alineándose. Demasiado conveniente para alguien que supuestamente quiere destruir todo desde adentro.
Porque, si vamos a empezar a atar cabos con reuniones, vínculos y rumores, entonces el problema no es Lilia: habría que empezar a mirar a medio entorno. Ojo, no niego lo de Moras: Lilia le contó a Ramiro Torres que tuvo un touch and go con Etchepare mientras era pareja de Cucknann, y también estuvo la reunión con Machado y Espert. Pero, si vamos a hilar así, entonces también habría que sospechar de Bindi, Pagano y la propia Lemoine. Son suposiciones armadas sobre “hechos”; si alguien se maneja desde lo emocional, no tiene mucho sentido sobreinterpretar todo.
Lo de la “gran estrategia” suena más a relato que otra cosa. Que todo sea una interna armada, una cortina de humo perfecta… puede ser. Pero, si es así, entonces los de arriba no están siendo engañados: están jugando.
Y eso cambia bastante el panorama.Después aparece la excusa de la “falta de estructura” para justificar el mal desempeño del gobierno. Suena más a excusa armada que a explicación: no resuelve nada ni aclara el problema.
En este contexto, Lilia encaja más como una figura funcional al espacio, contenida y manejada dentro de ciertos márgenes. Y ahí está la clave: un infiltrado deja de serlo cuando pasa a actuar como cómplice. Desde ese punto, ya no hay ambigüedad.
Su historial de votaciones y su respaldo al núcleo del poder refuerzan esa lectura. Más que infiltración, lo que hay es alineamiento. Así se manejan.
>Inb4: Lemoine los tiene extorsionados.Está bien, pero, si ese fuera el caso, lo lógico sería verla en un cargo mucho más alto. Sin embargo, la ubicaron al final de la lista sábana y entró casi de rebote. No parece que Karina le tenga miedo; más bien, todo lo contrario.
La están usando… Y creen que pueden manejarla.