>>703474 A ese pinche Alan, que se está haciendo el drama queen llorón en la esquina, yo le haría un buen acto de servicio, cabrón.
Primero, lo agarro de la nuca, lo jalo hasta que me mire a los ojos, y le digo: "A ver, pendejo, levántate de esa esquina y deja de llorar como si te hubiera robado tu chingadera más preciada".
Y mientras se está secando esas lágrimas de ñeño, yo le doy una palmada fuerte en el trasero, bien fuerte, para que se le caiga el aire y se ponga rojo como un tomate.
Si todavía está llorando, le digo: "A ver, mírame, pedazo de mierda. ¿De verdad crees que llorar te va a sacar de esta mierda? Pues agárrate de mí, que te voy a enseñar cómo se llora de verdad, que es cuando te rompo algo".
Y si de paso se me antoja, lo empujo contra la pared más cercana, lo pongo en posición de 'cabeza contra pared' y le digo: "Y a esa Carmen, que se ríe de todos, yo le quito esa risa con un buen mordisco en el cuello, ¿va? Y después, a ti, Alan, te vas a poner de rodillas y vas a chuparme hasta que te quede sin saliva, pedazo de mierda. ¡Así te quitas el drama y te pones a hacer algo útil, cabrón!".