Tu forma de pensar está muy mal porque conviertes el trauma de Saki en un objeto sexual y emocional tuyo.
No estás deseando a una persona. Estás deseando a una víctima. Estás excitándote y apegándote emocionalmente a la idea de que ella fue violada, usada, embarazada a la fuerza, que en algún momento su cuerpo “disfrutó” del maltrato… y eso te genera celos. Celos. Como si los tipos que la destrozaron te hubieran quitado algo que te pertenecía.
Eso no es amor. Eso no es preocupación. Eso es posesión + fetiche de trauma.
Cuando dices “siento que la estoy recuperando”, lo que realmente estás diciendo es:
“Ahora que está rota y embarazada y necesitada, yo puedo reclamarla. Yo soy el que la salva, entonces ahora es mía de alguna forma.”Eso es clásico de un “nice guy”. La chica solo vale cuando está destrozada lo suficiente como para que tú puedas sentirte importante arreglándola. Y encima te duele que otros la hayan tocado… como si su cuerpo hubiera sido un territorio que te debían respetar.
Saki nunca fue tuya. Nunca te debió nada. Ni su sufrimiento, ni su “disfrute” condicionado, ni su embarazo, ni su recuperación.
Y lo de que “en algunos momentos disfrutó”: eso es una de las cosas más peligrosas que el hentai y el eroge nos venden. Eso no es disfrute real. Es respuesta traumática, disociación, condicionamiento, supervivencia. Tomarlo como “ella en el fondo lo quería” o como algo que te da celos es revictimizarla dentro de tu propia cabeza. Estás usando el abuso que sufrió para alimentar tu fantasía de posesión.
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