>>50427Lo que dijo Milei, pasado en limpio, fue esto: "Argentina les pertenece porque, según sus leyes, mis tierras y mis propiedades son suyas."
Volvemos a lo mismo. Eso es el sionismo en sí mismo. Es como si un sionista de afuera deseara las posesiones de un judío nacionalizado argentino, un argentino que heredó todo de sus padres y cuyos familiares vinieron a refugiarse en el país.
Tomaré el ejemplo de Acab, Jezabel y la viña de Nabot.
Hay un mandamiento que dice:
No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.La mejor representación del sionismo es este caso:
Nabot de Jezreel poseía una viña cercana al palacio del rey Acab. El rey, al ver la viña de Nabot, la deseó y quiso negociar con él, pero este se negó a su petición.
Nabot alegó lo siguiente: según la Ley de Israel, la herencia familiar era considerada algo que no debía venderse de manera permanente.
Disgustado y triste, Acab regresó a su palacio. Jezabel, quien vio todo esto, le preguntó por su malestar, y él le comentó lo sucedido. Fue así como ella tomó el caso. Escribió cartas en nombre de Acab y ordenó a los ancianos de la ciudad organizar un juicio falso contra Nabot.
Se lo acusó falsamente de blasfemar contra Dios y contra el rey. Jezabel consiguió dos testigos falsos para sostener esa acusación. El veredicto declaró culpable a Nabot, y lo apedrearon hasta matarlo.
Fue entonces cuando Jezabel le comunicó a Acab:
Levántate y toma posesión de la viña de Nabot, porque él ya no vive.Este caso de abuso de poder, corrupción judicial y apropiación indebida de una propiedad representa, a mi juicio, una de las ideas más arraigadas del sionismo. Quizás públicamente no lo digan o los medios manejados por judíos no lo mencionen, pero lo que dijo Ovadia Yosef sobre los goyim es, en gran medida, lo que creen ellos:
Los gentiles nacieron solo para servirnos. Sin eso, no tienen cabida en el mundo; su único propósito es servir al pueblo de Israel.Lo más penoso de esto es que ya hay judíos nacionalizados en Argentina. Ellos, como argentinos, deben cuidar lo heredado y no permitir que un judío de afuera quiera "negociar" su territorio ni aquello heredado de sus familiares. Sean gallegos, italianos, judíos, venezolanos, peruanos, mexicanos, ucranianos o quienes sean. Si naciste en esta nación, sos argentino y punto. No importa si tus bisabuelos nacieron en Sudáfrica.
Lo que hizo Javier —y lo voy a escribir explícitamente— fue esto:
Israel, te entrego el culo de Argentina porque soy sionista, mis raíces son judías y niego mi nación y mi nacionalidad como argentino.Alguien así no merece estar sentado en el asiento de Rivadavia.
Sí, después Dios mandó al profeta Elías para anunciarle su juicio y condenó tanto el asesinato de Nabot como la apropiación de su heredad. Pero ese ya es otro tema: no se trata de justicia social, sino de justicia divina.
Podés establecer buenas relaciones con Israel y con el mundo, pero tampoco te regales de esa manera. Sos el representante de este país hasta que termine tu mandato.
En cuanto a lo de Myriam Bregman, no. No me gusta que mencione tanto a Palestina. Tampoco me agrada la idea de no pagarle al Fondo. Eso nos traería problemas. Inevitablemente habrá que negociar y tratar, en la medida de lo posible, de que ese acuerdo no perjudique a la sociedad. Sí, es difícil, pero no se puede negociar el bienestar de los argentinos. Se les pagará bajo nuestras condiciones o se alcanzará un acuerdo mediante negociación. Para lograr algo así se requiere mucha capacidad de persuasión y una comunicación fluida.
Así que no…