Anónimo #715355
Hoy quiero hablar desde la denuncia, porque la denuncia no es solamente señalar una injusticia, la denuncia es una forma de resistencia, es negarnos a guardar silencio cuando un Estado, sus instituciones y su historia nos han enseñado que para las mujeres träns nuestra vida vale menos, nuestra palabra vale menos y nuestros derechos siempre pueden esperar. Nos dicen que México avanza, que existen protocolos, capacitaciones, tratados internacionales, recomendaciones de organismos nacionales e internacionales, leyes de igualdad y discursos de inclusión, pero quienes vivimos la realidad sabemos que una cosa es el discurso institucional y otra muy distinta es la vida cotidiana de una mujer trañs. Estamos cansadas de que la única respuesta sea capacitar una y otra vez a las instituciones que durante décadas han sido parte del problema, porque no se puede seguir hablando únicamente de capacitación cuando las mismas autoridades han sido responsables de violencia, discriminación, abuso de poder y violaciones sistemáticas a los derechos humanos, no basta con pedirles que sean más sensibles cuando el problema también está en estructuras que históricamente nos han excluido. Nos dicen que confiemos en las instituciones, pero ¿cómo confiar cuando existen innumerables recomendaciones por violaciones a derechos humanos que rara vez trânsforman nuestra realidad?, ¿cómo creer en un Estado que firma tratados internacionales sobre diversidad, igualdad y no discriminación, mientras miles de mujeres tr@ns seguimos siendo ciudadanas de tercera, sin acceso pleno a la salud, al trabajo digno, a la educación, a la justicia y a una vida libre de violencia?
Anónimo #715357
>>715355 Si no saben definir qué es una mujer entonces los trans no saben lo que son.