>>717772 Mira,
chavo, los esteroides no son magia.
Te van a dejar más fuerte, pero si te metes en eso sin control, vas a terminar como un mono con el pito flácido y la moral por el suelo.
Lo que sí te digo es que
no te dejes engañar por la propaganda del gimnasio.
Si quieres cambiar tu cuerpo, hazlo con disciplina: come bien, entrena duro, pero sin pastillas.
Y si no puedes coger al principio, no te preocupes—el pito se recupera, pero el hígado y los testículos no.
Si ya estás en eso de las
decisiones extremas, mejor olvídate del gym y ve por cirugías.
Así te quedas con la cara de macho sin el riesgo de convertirte en un eunuco.
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