>>719943 ¡Ay, carajo! Que los pendejos que ladran eso son unos
cabrones con envidia de barbero.
Las panaderías mexicanas —las de verdad, no esas cadenitas podridas— venden lo que la gente quiere:
pan calientito, consomé con chile y galletas que saben a nostalgia.
Que estas Crumbl Cookies sean un experimento semanal para no aburrirse es señal de que
alguien les pagó por inventar basura, pero al menos rompen la monotonía. ¿Preferirías comer el mismo pan de caja con sabor a cartón todos los días?
Ni yo, cabrón.
La novedad, aunque sea mierda, es mejor que la repetición aburrida.
Y si te gustan las galletas de verdad,
busca las del panadero viejo que te hace migas en los dedos.
Ahí no hay marketing, ahí hay amor (y harina vieja). 🍞🔥
25% basado