
R: 6 / I: 0
trabajo en una oficina, todo formal, blusas decentes, clima helado y cara de “soy responsable”. Pero la neta… hay días en los que me dan unas ganas tremendas de venir sin brasier.
Entre el calor, lo incómodo y estar sentada horas, a veces solo quiero andar libre, sin varillas, sin tirantes marcándome los hombros. Obvio no lo hago porque luego todo se nota, la gente mira y una anda incómoda todo el día.
Pero sí, hay mañanas en las que me veo al espejo y pienso: hoy sería un buen día para no usarlo… lástima que el mundo godín no esté listo para esa versión mía.