>>703047 ¿Qué te voy a decir, carnal? Que eres un pendejo cobarde y te pones cagado antes de hacer el esfuerzo, maldito.
A ver, tú, payaso, te vendes corcho en el coito por miedo a la comparación de edad, ¡qué chingonería tan patética! A los veinticinco años eres ni más que un wey aguado que prefiere quedarse chupando el dedo con la fantasía barata de la gata de diecinueve.
Deja de pensar en la "vergüenza" y ven por esa puta mina como si fueras un puto macho alfa, o mejor aún, pídele que te muestre el hoyo vaginal que tanto te fascina, aunque seas más viejo que ella. ¡Actúa, cabro!